miércoles, 28 de junio de 2017

Tartarín de Tarascón


Título: Tartarín de Tarascón

Autor : Alphonse Daudet

Género: Clásicos

Edición: Rodegar, 1965

Número de páginas: 115


Sinopsis…

Tartarín de Tarascón, el mitómano y fantasioso Tartarín, usando y aun abusando de los efectos que el espejismo produce en los calenturientos cerebros de los tarasconeses, se ha ganado fama de intrépido aventurero y hasta de audaz vapuleador de bandoleros chinos en Shangai. Pero un día el espejismo deja de funcionar y Tartarín se ve obligado a marchar a tierras argelinas a la caza de leones inexistentes. Las aventuras africanas de Tartarín, con su dosis de humor, ironía e incluso sátira del régimen colonial, mantienen el interés del lector en todo momento, que se encariña con este héroe en zapatillas, una estupenda aleación provenzal de don Quijote y Sancho.


Sobre el autor…

Alphonse Daudet nació el 13 de mayo de 1840 en Nimes (Francia) en el seno de una familia de la pequeña burguesía. Su inicio en el mundo de la literatura se produjo a los 18 años, cuando publicó el libro de poemas Las Enamoradas (1858), continuado por uno de sus títulos más importantes, la colección de cuentos Cartas Desde Mi Molino (1866), inspirados por su vivencia en tierras de la Provenza.

En el aspecto literario, además de novelas encuadradas en un naturalismo con trazos líricos, esperanza y humor, como Jack (1876), Safo (1884), El Inmortal (1888) o la popular trilogía de Tartarín, con Tartarín De Tarascón (1872), Tartarín En Los Alpes (1885) o Port Tarascon (1890), escribió también piezas dramáticas, como La Arlesiana (1872), musicada por Georges Bizet.


Mi opinión…

Ya comenté a principios de este año que uno de mis propósitos lectores iba a ser el de leer más clásicos. Estamos a mediados del año y la verdad es que en este sentido son pocas las obras de este género que he leído, por lo que debo de hacer propósito de enmienda y comenzar con estas obras. 

Obras que, he de reconocer pues yo he sido una de ellas, generan pereza entre los lectores. Sin embargo, leerlas es una auténtica delicia.

La novela que hoy os traigo fue escrita en 1895 por el escritor francés Alfonse Daudet. No es una novela que me resulte desconocida, pues en mis tiempos universitarios fueron varios los compañeros de la carrera de Filología Hispánica quienes la solicitaban continuamente en la biblioteca del centro. 

Así que cuando, hace ya unos años, cayó en mis manos un ejemplar de esta misma novela, me lo traje a casa. Más que nada porque me picaba la curiosidad por saber quién era Tartarín y qué aventuras tenía que contarme.

Tartarín es un señor que vive en la Provenza francesa, en el pueblo de Tarascón. Si hay algo que caracteriza a Tartarín es lo terriblemente fantasioso que es y la enorme imaginación que tiene. Y sus vecinos aprovechan esta circunstancia para reírse del pobre infeliz. Como muestra, la historia que Tartarin cuenta a todo aquel que quiera oírle de que estuvo en Shangai…cuando jamás llegó a abandonar su tranquilo y apacible pueblo.

Para haceros una idea de la peculiaridad de estas gentes, porque me parece a mí que Tartarín no es el único “raro” del pueblo, los habitantes de Tarascón tienen una peculiar jornada de caza de…gorras. Sí, cómo lo leéis. Porque como del tema cazar animales andan escasos y los días son largos y aburridos en la zona, a los tarasconenses no se les ocurre otra cosa que irse los domingos a cazar…gorras. A falta de animales, buenas son unas gorras lanzadas al cielo…

Obviamente, y no es para menos al tratarse del héroe local, Tartarín es quien más gorras caza; siendo recibido en el pueblo como un auténtico héroe domingo tras domingo.

Pero sin lugar a dudas, la gran aventura de Tartarín está en África, en Argel. Su alocada imaginación y el empuje de sus vecinos, convierten a Tartarín en un aventurero en busca de la caza del más fiero de los leones. Y todo el mundo sabe que donde viven los leones más fieros y salvajes del mundo es en Argel…pues allá que se va nuestro héroe, equipado hasta las cejas como un turco y con más armamento que el más poderoso de los ejércitos. Ni que decir tiene que cuando llega a su destino, 

Tartarín sufre un chasco monumental del que volverá a su tierra con una lección supuestamente aprendida (el pobre es muy ingenuo y lo engañan como quieren) y con un camello como mascota (a mí el pobre camello me ha llenado de ternura, el pobre animalito lo sigue allá donde vaya como un perrito faldero)

Tartarin de Tarascón es un libro que guarda cierta similitud con El Quijote. Como el caballero castellano, Tartarín va de fracaso en fracaso pero al llegar a su pueblo es recibido y tratado con un héroe. Porque como ocurría con don Quijote, Tartarín sólo vive situaciones de lo más ridículas pero él, en su fuero interno, cree que son dignas de ser contadas porque él es un héroe. Cuando no es más que un pobre infeliz.  

Y es que Tartarín admira profundamente a don Quijote. Y como le pasó a él, también su pueblo se le queda pequeño y necesita salir de él para vivir aventuras. E igual que don Quijote tenía a Sancho para frenarle en sus locuras, Tartarín aúna los dos personajes y puede salir a luz el Tartarín-Quijote que incita a realizar acciones de lo más descabelladas o el Tartarín-Sancho, quien lo frena en sus impulsos y lo centra un poco.

Aunque Tartarín tiene el espíritu de don Quijote, ese aire caballeresco, heroico, con su locura novelesca; físicamente no se parecen en nada. Porque si el héroe cervantino era delgado, de apetito escaso (podía pasarse días enteros sin comer); Tartarín es gordito, vive quejándose de todo y tiene un apetito que decir voraz es quedarnos cortos.

La novela se estructura es tres episodios divididos a su vez en una serie de capítulos cortos narrados con un lenguaje sencillo. El narrador es omnisciente y se muestra como un admirador de Tartarín ya que ante la idea que podríamos tener que Tartarín es un mentiroso, el propio narrador nos dice que no, para nada. Tartarín es una persona que simplemente cree en espejismos…

Tartarín de Tarascón, además de ser una novela humorística, encierra una crítica al sistema colonial del s.XIX. Crítica que se percibe en la idea del protagonista de que en Argel habían leones salvajes, en la misma ciudad, y de que para ir a este país (Argelia) era mejor hacerlo vestido como un turco.

Para concluir, y como curiosidad, deciros que en la localidad francesa de Tarascon-sur-Rhône existe, desde 1985, un pequeño museo  dedicado a Tartarín. E incluso se celebra, el último domingo de junio, un festival dedicado a este personaje.

Además, Tartarín de Tarascón tiene tres adaptaciones cinematográficas (de 1908, 1934 y 1962) que seguro harán las delicias de los aficionados al cine clásico.


  •  Imágenes sacadas de Google 
  •  Datos de la biografía del autor, sacados de la página Alohacriticon
  •  Datos de la sinopsis, sacados de la página La Casa del Libro


.

miércoles, 21 de junio de 2017

El comité de la muerte


Título: El comité de la muerte

Autor: Noah Gordon

Género: Drama

Edición: Ediciones B, 1996

Número de páginas: 633

ISBN: 84-406-4339-X



Sinopsis…

En el Hospital General de Suffolk un tribunal de médicos se reúne, una vez por semana, para determinar si las muertes acontecidas en esa institución se hubieran podido evitar. El llamado Comité de la Muerte, con veredicto acerca de la labor realizada por los jóvenes médicos, marcará fatalmente sus destinos.

Tres hombres brillantes, entregados a la medicina, tendrán que decidir a lo largo de esta narración quién y qué ocupa el lugar más importante de sus vidas.


Sobre el autor…

Noah Gordon nació en Worcester, Massachusetts.
El reconocimiento internacional le llegó con El médico, novela que iniciaba la saga de los Cole, historia que completaría en sus libros posteriores, Chamán y La doctora Cole.
La obra de Noah Gordon fue laureada en Estados Unidos por la Society of American Historians con el premio James Fenimore Cooper; en Alemania, recibió el galardón del Club del Libro de Bertelsmann y, en Italia, fue finalista del certamen literario Bancarella. En España sus libros recibieron en dos ocasiones el Euskadi de Plata, premio otorgado por los libreros del País Vasco. En la actualidad, vive con su esposa Lorraine en Brookline, Massachusetts. 


Mi opinión…

Hace ya bastantes años, leí Chamán y recuerdo que me gustó mucho. Por casa tengo desde hace muchísimos años El médico sin leer, pero el buen sabor de boca que me dejó la, hasta ahora, única novela que he leído de Noah Gordon, hace que retrase la lectura de su obra más conocida (de la que incluso existe una adaptación cinematográfica) con el objetivo de leerla con calma y disfrutarla.

Hace unos meses, en un punto de liberación de libros, encontré un ejemplar de la novela que hoy reseño. El ser de Noah Gordon hizo que no me lo pensase demasiado y que me la trajese a casa, al fin y al cabo mi primer acercamiento a este autor fue muy positivo y las críticas en general que tiene lo ponen por las nubes. Pero no todo tiene que ser bueno…y es que la novela que hoy os traigo, y que yo por lo menos no conocía con anterioridad, no me ha gustado nada.

Como su propio título indica y nos orienta en la sinopsis, la novela gira en torno a un comité de médicos en un hospital estadounidense que se reúnen de forma semanal para analizar los fallecimientos de algunos pacientes y así esclarecer si éstos se hubiesen podido evitar o no. 
Lógicamente, a ningún médico le gusta pasar por esta situación por lo que la reunión del comité es muy temida…pero también deseada pues si se determina que un fallecimiento ha sido inevitable, puede significar un buen respaldo para la carrera del médico en cuestión. Todo lo contrario ocurre cuando el dictamen es evitable, ya que en este caso sí se podría haber hecho algo más por evitar la muerte del paciente. Ahí, el médico ha fallado y debe asumir esa culpa.

Los protagonistas de la novela son tres jóvenes doctores: Adam Silverstone, Spurgeon Robinson y Rafael Meomartino. Cada uno de ellos tiene que sacrificar parte de su vida en pos de labrarse una buena carrera como médico y ello conlleva que tengan que dejar a un lado su vida personal.

Y es aquí donde me he llevado el chasco con esta lectura. Esperaba una novela centrada en lo que es el comité en sí, en la vida de un hospital, en los distintos cuadros clínicos que se puedan ver en el mismo y en realidad en lo que se centra la obra es en la vida privada de los tres médicos.  El comité de la muerte sólo se reúne, en toda la novela, en tres ocasiones y no tiene el protagonismo que yo esperaba en la historia. Esto me ha decepcionado bastante pues la novela no es lo que yo creía.

Cierto es que la vida de cada uno de los protagonistas es digna de tener en cuenta pues los tres tienen en común el haber superado innumerables obstáculos hasta llegar a ser unos médicos respetables. Y es, precisamente, en la vida de estos tres médicos donde se centra la novela.

A mí personalmente, este libro no me ha gustado. Es más, me atrevo a decir que me ha aburrido y mucho. No es que no haya cumplido mis expectativas en cuanto a la argumentación, es que la historia en sí no me ha atrapado. Desde luego que para gustos, colores, pero en mi caso esta novela no se puede incluir entre lo mejor de Noah Gordon. Autor que seguirá siendo uno de mis pendientes y del que seguiré leyendo el resto de sus novelas.


viernes, 16 de junio de 2017

Balance lector...mayo

Hoy os traigo los libros que leí durante el mes de mayo. No son muchos...pero cada uno, a su ritmo ;)









miércoles, 14 de junio de 2017

Amor divino, amor profano : dos mujeres. Dos maneras de amar en la Edad Media


Título: Amor divino, amor profano: dos mujeres. Dos maneras de amar en la Edad Media

Autor: Sandra Ferrer Valero

Género: Histórico

Edición: Amazon, 2017 (ebook)

Longitud versión kindle: 269


Sinopsis…

En la Edad Media, dos mujeres buscaron el amor de maneras muy distintas. Una lo encontró en el amor divino, la otra sufrió por amar a un hombre en un mundo oscuro y opresivo para las mujeres.

Esta novela recupera la historia de Santa Clara de Asís y Bona di Guelfuccio, dos mujeres que vivieron en el siglo XIII.

En el año del señor de 1212, una muchacha de Asís decidía huir del destino dictado por su familia. Sus designios eran más elevados. Su huida marcaría su vida y la de todos aquellos que la conocieron. También la de cientos mujeres y hombres en siglos posteriores.

En el proceso de canonización de Santa Clara de Asís, muchas jóvenes que la siguieron en su camino de renuncia fueron testigos de su vida milagrosa. Pero la única muchacha que no traspasó los muros de San Damián fue precisamente la que ayudó a la entonces Clara di Offreduccio a conseguir su gran objetivo.

Esta es la historia de dos mujeres que siguieron caminos distintos. Ambas buscaban lo mismo, alcanzar el amor.

Basada en hechos reales, esta novela es el retrato de la vida de las mujeres en plena Edad Media.


Sobre el autor…

Sandra Ferrer Valero (Barcelona, 1976) se licenció en Periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona e inició posteriormente estudios de Historia en la UNED.

Trabaja en el mundo de la comunicación y el marketing digital pero en sus ratos libres se dedica a la historia, una de sus grandes pasiones.
Desde hace más de cinco años gestiona una web dedicada a la historia en femenino (www.mujeresenlahistoria.com) y colabora en la revista Clío Historia.


Mi opinión…

Hace unos meses, no muchos, Sandra Ferrer (a la que sigo desde hace tiempo a través de su maravillosa página Mujeres en la Historia) se puso en contacto conmigo y me ofreció la lectura de esta novela que hoy os traigo. No dudé ni un instante el aceptar este ofrecimiento pues como ya he comentado, sigo a la autora desde hace tiempo y me encanta cómo escribe. Tan a ciegas fui que ni miré la sinopsis de la novela y supe cuál era su argumento una vez me puse con ella.

Como bien se lee en la sinopsis que la misma autora nos proporciona, la novela se centra en la vida de dos muchachas de la ciudad italiana de Asís en el s.XIII. Pero no se trata de dos muchachas cualesquiera ya que una de ellas es Santa Clara de Asís. Y aquí es dónde comienza mi asombro pues justo unos días antes de comenzar la lectura vi un documental por la televisión que hablaba del actual Papa, Francisco I, y del motivo por el que éste eligió este nombre (ningún Papa lo había usado hasta entonces) debido a un particular homenaje a San Francisco de Asís, santo del s.XIII del que destaca su sencillez y vida austera. En el documental también se hablaba de Santa Clara de Asís, joven de la noble que abandona una vida de lujo para seguir al que muchos califican como loco de Francisco. Y este detalle de Santa Clara me llamó mucho la atención pues me pregunté cómo pudo ser de fuerte la llamada religiosa de esta chica para dejar toda su vida atrás y emprender una existencia casi en la pobreza.

Así que cuando me di cuenta de que este libro hablaba de Santa Clara de Asís, lo leí con más ganas. Iba a centrarme en la existencia de una persona que me llamó muchísimo la atención.

Como su propio título indica, la novela se centra en contarnos dos tipos de amor totalmente distintos. El amor terrenal y el amor divino. El amor terrenal lo encarna Bona Guelfuccio, íntima amiga de la joven Clara quien como la mayoría de las muchachas de la época saben que su único papel en la vida será el de esposa y madre. Y para ello las educan desde que son unas niñas. Bona sueña con encontrar a su príncipe azul, a un hombre que la ame por encima de todo y al que poder darle muchos hijos. Pero la vida no es tan de color de rosa como la joven Bona cree y se llevará más de un palo. Esta parte me ha gustado mucho pues la autora plasma perfectamente cómo era la vida de cualquier mujer en la Edad Media: totalmente sometida al varón. En Bona veremos encarnados el dolor profundo al rechazo, al desprecio, al maltrato e incluso a perder a seres queridos por algo tan común en la época como era un parto. Sandra Ferrer ha sabido plasmar muy bien esa desolación que sufrían las mujeres quienes no tenían derecho ni a llorar en condiciones la pérdida de un hijo. Dura vida la de las féminas en aquella época…

El amor divino está encarnado en la figura de Clara Offreduccio, joven también noble que al contrario que su amiga Bona no busca una vida a expensas de un marido. Ni quiere casarse ni quiere hijos y la verdad es que la pobre Clara está perdida hasta que un buen día, paseando por los alrededores de la ciudad de Asís, escucha un sermón de Juan Bernardone, quien ahora se hace llamar Francisco. Clara abandona su cómoda existencia y decide seguir al que muchos califican como loco viviendo a partir de entonces una plácida vida, austera al máximo, en el Monasterio de San Damián. Santa Clara de Asís es la fundadora de la rama femenina de los franciscanos y creadora de una orden, las clarisas. Si la vida de Bona me ha gustado, la de Clara no ha sido menos. Porque había que tener valor y un carácter fuerte para enfrentarse a los hombres tal y como hizo Clara y no conformarse con una vida que no quería. Clara desde niña tuvo claro cuál no era su camino y con veinte años eligió su propio destino. El carácter introvertido, sensato, recogido y reflexivo de Clara se percibe desde la niñez de la chica. Y es gracias a su determinación que consigue escapar de una vida terrenal que no era lo que quería y abrazar el amor divino que le ofrecía Dios.

Merece especial atención la nota de la autora al final de la novela en la que nos ofrece una serie de detalles de la figura de Santa Clara, como su proceso de canonización al año siguiente de su muerte, o la verdadera relación que tuvieron con ella los personajes que la acompañan en la novela. Sandra Ferrer destaca la figura de esta santa como la de una mujer con una fuerte personalidad, no sólo porque tomó las riendas de su vida, también porque no tuvo reparo en enfrentarse con el Papa para conseguir el reconocimiento de su regla para las hermanas de San Damián.

Amor divino, amor profano… nos muestra dos formas diferentes de amar y sobre todo, nos trae la vida de dos mujeres en la Edad Media. Una que prefirió permanecer a la sombra, otra que buscó su propio destino. Una excelente oportunidad de conocer la difícil existencia de la mujer en esta etapa de la Historia y una muestra más de lo silenciado que ha estado el género femenino.

  • Agradezco a la autora el envío de un ejemplar de esta novela para leer y reseñar 
  • Si queréis comprar un ejemplar de esta novela, lo podéis hacer AQUÍ
  • Imágenes sacadas de Google. Datos de la autora tomados de la página www.heroinas.net



lunes, 12 de junio de 2017

Esta semana leo...

Ya estamos de lleno metidos en el calor y apetece mucho ir a la playa y a la piscina. Y qué mejor para pasar los días refrescándonos que un buen libro.

En mi caso, esta semana voy a leer...


Libro que ya empecé ayer y me está gustando mucho. Creo que va a ser una buena lectura.


También lo comencé este fin de semana pasado y ya os digo que me está costando dejarlo. He visto la temporada televisiva de la serie que corresponde a esta novela y me gustó muchísimo. No sé porqué dejé de verla, pero a buen seguro que la retomaré. Sé que voy a disfrutar con esta saga muchísimo.

¿Habéis leído alguna de estas novelas?

miércoles, 7 de junio de 2017

El caso de las magdalenas envenenadas


Título: El caso de las magdalenas envenenadas

Autor: Teresa Viedma Jurado

Edición: Dauro, 2016

Género: Novela negra, Policíaco

Número de páginas: 211

ISBN: 978-84-16340-77-4


Sinopsis…

Una famosa novelista se traslada a un pequeño pueblo, un aparente remanso de paz y tranquilidad famoso por sus dulces, para escribir su siguiente novela… hasta que el veneno hace su aparición rompiendo el idílico encanto de Fuente Alta.

El caso de las magdalenas envenenadas es una divertida maraña de enredos, personajes pintorescos y emociones contenidas, y luego desatadas, que envuelven una serie de asesinatos que el inspector Guzmán tratará de desentrañar.


Sobre la autora…

Teresa Viedma Jurado, natural de Jaén, Licenciada en Derecho, Postgrado en Gestión de empresas y especialista en Gestión comercial y Marketing, actualmente dirige la sucursal de DKV Seguros en su ciudad natal compaginando su profesión con su actividad como escritora.

Finalista en varios certámenes literarios, ha sido invitada a participar como jurado en distintos premios de narrativa. Autora de relatos breves y cuentos infantiles, mantiene activo un blog y es columnista de Diario Jaén. Ha publicado La odisea de Julia y tiene una tercera edición en ciernes de su última novela, Gris Plata.

El caso de las magdalenas envenenadas es una nueva entrega de su ya famoso y apuesto inspector Alejandro Guzmán. Una novela divertida y plena de emociones donde los tópicos de un ambiente rural se mezclan con crímenes y situaciones insólitas.


Mi opinión…

Hace ya un tiempo leí la anterior novela de esta autora, Gris Plata, y la verdad es que no me convenció demasiado. Al ver que había escrito una nueva obra, decidí darle una nueva oportunidad pues la verdad es que lo que había leído en la sinopsis me llamaba mucho la atención. Aunque he de decir que me ha gustado bastante más que la anterior obra y me ha mantenido en vilo hasta el final, una serie de peros han hecho que no termine de resultarme una lectura que me haya gustado del todo (aunque he de aclarar que tampoco es que me haya disgustado…)

La trama gira en torno a una escritora, Clara Vives, quien se ha trasladado desde la gran ciudad a vivir a un pequeño y tranquilo pueblo, Fuente Alta. La calma del lugar se rompe cuando una mañana, la escritora descubre el cuerpo sin vida de un muchacho. Las primeras investigaciones llevan a la conclusión de que el chico ha muerto envenenado con estricnina y que ésta ha sido inyectada en unas magdalenas, dulces muy populares en la zona ya que allí mismo se encuentra la fábrica que las hace y las distribuye a todo el país.

Rápidamente llega al pueblo el inspector Alejandro Guzmán, quien se hace cargo de la investigación. Para ello cuenta con la colaboración de prácticamente todo el pueblo, a cuyos habitantes les da cierta “vidilla” este misterioso suceso. Arcángel Aguilar, alcalde de Fuente Alta,  también se involucra en la investigación y desea hallar cuanto antes al culpable.

Poco más voy a añadir, excepto que aparece otro muchacho asesinado y pronto se relaciona el caso con otro cuerpo, también de un chico joven, aparecido tiempo atrás. Y todos ellos tienen, a primera vista, el nexo de haber comido las mismas magdalenas envenenadas.

A favor de esta novela tengo que decir que ha conseguido entretenerme y mantenerme enganchada desde la primera hasta la última línea. Hasta el final no he conseguido averiguar quién es el autor de los asesinatos ni el motivo por el que los comete ya que en este sentido, la autora ha conseguido mantenerme despistada todo el tiempo. También me ha gustado cómo ha sido capaz de reflejar la vida en un pueblo pequeño, con vecinos que se conocen de toda la vida y callan a medias los secretos que tienen unos y otros. Incluso aparecen las típicas cotillas que todo lo llevan, de todo saben y de todo opinan y que han dado pie a situaciones bastante divertidas.

En contra, tengo que decir que la novela ha arrancado muy bien. Pero hacia la mitad de la misma, el ritmo comienza a decaer y volvemos a tener delante (tal y como ocurrió con la anterior novela de la autora) a una protagonista a la que todos los hombres tienen en un pedestal (alguno de ellos es verla y caer totalmente enamorado de ella) y a la que las mujeres  tienen celos. Además, la protagonista, Clara, llega un momento en el que es ella la que le dice a la policía cómo actuar y qué pistas seguir…algo que todos, con el inspector Guzmán a la cabeza, siguen a pies juntillas. Esto no me ha gustado nada.

Quitando este aspecto, el resto de personajes sí me ha gustado. El canalla sinvergüenza de Javier, exmarido y editor de Clara; Berta y Cande, dos vecinas del pueblo que tienen un nexo en común aunque ellas no lo saben; las hermanas cotillas oficiales Antonia y Rosario; Miranda y sus historias sobre su capacidad de leer el futuro que llevan de cabeza a su marido, Jaime (este personaje es muy gracioso, las conversaciones que mantiene con su mujer y cómo muestra su incredulidad ante el supuesto don de su esposa han sido muy divertidas) Incluso Arcángel, el alcalde, me ha gustado pues muestra a una persona insegura que tuvo que partir de cero y que busca encontrar su lugar en la vida. Y todos ellos tienen en común que ocultan algo…

Alejandro Guzmán, el inspector del caso, apenas tiene protagonismo. El deseo de engrandecer al personaje de Clara eclipsa a quien, desde mi punto de vista, tendría que ser el protagonista de la novela (al fin y al cabo es el protagonista fetiche de la autora)

La narración es muy fluida, muy sencilla y amena. La historia se lee rápida (prácticamente me la leí en una tarde) y es muy entretenida. Esta novela, a pesar de caer de nuevo en el mismo tópico de mujer irresistible y un pelín sobrada, me ha convencido más que la anterior de la autora y sobre todo, me ha entretenido bastante.  Al final de la novela, la autora realiza un guiño y envía al inspector Guzmán a investigar el caso de Gris Plata.


A pesar de estos peros, es una novela que me ha gustado. Me ha entretenido y me ha mantenido pegada a sus líneas, además de mantenerme con la incertidumbre de quién ha sido el asesino.  Una novela policíaca que cumple con su cometido y que mantiene la atención del lector desde el principio.

  • Agradezco a la editorial el envío de un ejemplar de esta novela para leer y reseñar 
  • Imágenes tomadas de Google 

lunes, 5 de junio de 2017

Esta semana leo...

Otra semana más os muestro cuáles van a ser mis lecturas en estos días. Aunque en este caso os hablaré en singular, pues solo tengo un libro para leer. Se trata de...



No sé si añadiré alguna lectura más, posiblemente así sea, pero casi prefiero centrarme en las reseñas pendientes.

¿Habéis leído esta novela o visto su adaptación cinematográfica? ¿Qué os pareció?
¡Feliz semana!